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INFLEXIA

Frente 2

Formación en IA

La brecha en una empresa no es de herramienta. Casi todas las licencias están compradas y buena parte del equipo ya probó algo por su cuenta. Lo que falta es criterio: saber para qué sirve, cómo se revisa lo que entrega y dónde conviene no usarla.

El problema

Qué pasa cuando se salta el criterio

El riesgo no es que el equipo no adopte la herramienta. Es que la adopte sin poder responder por el resultado.

Un equipo puede empezar a producir mucho más en pocas semanas y quedar, al mismo tiempo, en peor posición que antes: nadie revisa lo que sale, nadie sabe explicar cómo se llegó a esa cifra, y la calidad depende de que la herramienta siga comportándose igual. Es una ganancia de productividad que no se sostiene y que se cae entera cuando el modelo cambia, cuando la empresa cambia de proveedor o cuando alguien pregunta de dónde salió un dato.

Por eso el programa parte por la lógica de fondo, antes que por la técnica: por qué ningún modelo entrega una respuesta que no se haya construido a partir de lo que ya existe, y por qué toda respuesta suena coherente aunque esté equivocada. Con esa base, la validación humana deja de ser una recomendación y pasa a ser un procedimiento.

El otro motivo para partir por ahí es de nivel. En cualquier sala hay gente que usa estas herramientas todos los días y gente que las ha visto de lejos, y el conocimiento previo está repartido de forma desigual dentro del mismo equipo. Un piso conceptual común es lo que permite que los ejercicios después se separen por área sin que nadie quede atrás.

Resultado

Qué se lleva cada participante

El programa cierra con algo usable, no con apuntes. Cada participante sale con un problema real de su trabajo resuelto y con el tiempo que se ahorra medido.

  • Explicar en palabras simples qué es un modelo de lenguaje y por qué trabaja por interpolación y extrapolación, no por invención.
  • Reconocer cuándo una respuesta es confiable y cuándo no, con un método propio para revisarla antes de usarla.
  • Decidir con criterio qué tareas conviene apoyar con estas herramientas y cuáles no.
  • Resolver un problema repetitivo de su propio trabajo y medir cuánto tiempo se ahorra.
  • Dejar armada al menos una herramienta reutilizable sobre un flujo que hoy le toma del orden de diez horas al mes.
  • Manejar lo básico de protección de datos personales, según la ley chilena vigente y la política interna de la empresa.

Criterios de diseño

Cómo se arman las sesiones

Cuatro decisiones que definen el programa antes de escribir el temario, y que se acuerdan con la empresa en la reunión de definición.

  1. La herramienta es la que la empresa ya tiene

    Si la organización estandarizó Copilot, el curso es de Copilot. Si trabaja con Claude, es de Claude. Cambiar de herramienta es una decisión de la empresa y no debería tomarse dentro de una capacitación.

  2. Los ejemplos son archivos del cliente

    Un caso de demostración funciona siempre y no prueba nada. Se trabaja sobre la planilla de conciliación, el informe de avance o el contrato que esa persona tiene abierto esa semana.

  3. Se enseña también cuándo no usarla

    La parte del programa que más se agradece después es la que delimita: qué tareas no conviene delegar, cómo se detecta una respuesta que suena bien y está mal, y qué información no sale de la empresa.

  4. La responsabilidad no se delega en la herramienta

    Lo que se instala antes que cualquier técnica es la validación humana. Un equipo que produce mucho y no puede responder por lo que produce queda expuesto en cuanto la herramienta cambia o falla.

Formatos

Tres maneras de contratarlo

El formato lo define la audiencia y la disponibilidad de agenda, no el presupuesto. Las sesiones son presenciales salvo que la empresa esté distribuida.

Programa de cuatro sesiones

Equipos de 15 a 25 personas, gerencia y mandos medios

Ocho horas repartidas en cuatro sesiones semanales. Una fundacional, una de práctica común y dos de aplicación separadas por afinidad temática, para que cada bloque trabaje con material cercano a quienes están en la sala.

Dos sesiones para usuarios avanzados

Comunidades internas que ya usan la herramienta

Cuatro horas centradas en construir asistentes propios sobre los procesos de cada área. Entre una sesión y la otra la empresa envía un caso real, y ese caso se resuelve en vivo delante del grupo.

Sesiones individuales

Nivel gerencial y directorio

Trabajo uno a uno sobre los archivos y las decisiones propias de esa persona. Es el formato que funciona cuando la agenda no permite un programa, y el que suele abrir el programa después.

Antes del temario va una reunión de definición

Sirve para acordar cuatro cosas: quién está en la sala, qué herramienta usa la empresa, qué nivel real tiene el grupo y qué procesos concretos se quieren trabajar. Sin eso el temario se arma sobre supuestos y se nota en la primera sesión.