Información de gestión
Lechería, cerca de 2.000 vacas en ordeña
de pérdida contable acumulada en ocho áreas que en realidad producían el alimento del negocio principal
Qué encontramos
El costo del forraje que producían ocho áreas de siembra no se traspasaba a quienes lo consumían, porque no existían cuentas de traspaso interno. Las ocho aparecían con ingreso cero y solo acumulaban costo en el cien por ciento de los períodos, mientras el costo real de alimentación de la lechería quedaba subestimado. La empresa ya corregía la diferencia a mano, en una planilla que se rehacía cada mes. Los gastos comunes, además, quedaban concentrados en Administración sin distribuirse, de modo que el resultado por área no era comparable con el consolidado.
Qué hicimos
Reconstruimos el costo unitario desde la base de datos del ERP, mes a mes, y lo cuadramos contra el estado de resultados por área. Sobre eso definimos las subcuentas de alimentación, las cuentas de traspaso interno, la política de precio de transferencia y la llave de distribución de los gastos comunes, probada en paralelo antes de adoptarla. La ejecución la hace el equipo interno con una pauta paso a paso y acompañamiento en cada cierre.
Qué quedó
El estado de resultados mensual pasó de un solo nivel a tres: margen de explotación, margen después de traspasos internos y resultado neto por línea. La estructura del flujo de efectivo, que llevaba nueve años en el sistema con todas las líneas en cero, quedó mapeada cuenta por cuenta y alimentada desde el ERP.